El personaje o rol deberá ser un ser creado por nosotros mismos, a poder ser no recuperado del pasado, sino diseñado por primera vez para esta ocasión.
Si a este ser nos lo encontráramos en el metro o en cualquier sitio público, por su comportamiento o aspecto, nunca pensaríamos que se trata de un actor llevando a cabo a un personaje, por lo que debe de ser creíble, no por ello dejar de ser sorprendente y divertido, podríamos pensar en él como un ser extraño, un freak, debe en cualquier caso provocar en él que lo observa las ganas de reír, y observar una cierta superioridad del público ante este, para ello podemos utilizar cierto comportamiento o actitud rozando lo teatral, pero no exagerándolo.
El vestuario y su caracterización, nos ayudaran mucho, es conveniente que el personaje nazca del intérprete para después alejarse.
